domingo, 29 de mayo de 2016
Mi comunidad de práctica
Mi organización, el grupo que formamos los que desarrollamos el mismo trabajo, es muy pequeño. Con algunos miembros que entran durante un tiempo y luego se van. Miembros a los que a veces ni llegamos a conocer porque desarrollamos nuestra labor de forma individual, lejos unos de otros. El puesto que ocupamos es de carácter voluntario. Esta circunstancia deja bien claro que si hacemos lo que hacemos es porque nos gusta. Y lo hacemos renunciando a algunas ventajas (a la obtención de puntos para concursos dentro de la función pública, a trabajar más cerca de casa...). Al leer el contenido de este módulo me he visto reflejada y me ha gustado saber que sostengo algo parecido a una comunidad de práctica con mis compañeros, ya que solemos estar en contacto y sabemos ponernos al día de lo que hacemos gracias a internet.
viernes, 27 de mayo de 2016
¿Por dónde ando?
Es una buena idea reflexionar sobre mi capacidad de intervención dentro del "hábitat" donde me desenvuelvo. Y la primera certeza que me asalta resulta un tanto deprimente. Porque a lo largo de los años en que llevo moviéndome en el puesto que desempeño, esta gráfica ha ido en cambiando en función de los mandos superiores que he tenido en cada momento. He disfrutado de una confianza absoluta en mi trabajo (momentos en que el proyecto del que formo parte ha evolucionado de manera satisfactoria con la consiguiente recompensa por parte de los centros y alumnos que atiendo) y también he sufrido todo lo contrario. Actualmente, mi labor está totalmente dirigida, por lo que trato desde mi escasa libertad, de minimizar los efectos negativos que causa este tipo de dirección. Un esfuerzo añadido.
Creo que dada mi actual situación, todas las funciones deberían ser atendidas por igual. Se impone un trabajo en equipo por parte de todos los estratos que se ocupan de este proyecto.
Creo que dada mi actual situación, todas las funciones deberían ser atendidas por igual. Se impone un trabajo en equipo por parte de todos los estratos que se ocupan de este proyecto.
domingo, 15 de mayo de 2016
Plan de Integración Socio-Habitacional «Juntos»
El 15 de Junio de 2010 José Mújica, presidente de Uruguay, se encargó de continuar el plan de emergencia de su antecesor Tavaré Vazquez, el llamado Plan de Integracion Socio-Habitacional "Juntos".
Con la venta de terrenos públicos consiguió aunar la participación voluntaria ciudadana, la solidaria de empresas privadas y la mayor parte de su salario como presidente para construir viviendas para familias desfavorecidas.
Creo que aquí se pusieron en juego principios de innovación como:
- Honestidad. Fidelización de lo genuino y auténtico, como el derecho a una vivienda digna y con el ejercicio, entre simbólico y práctico, de transparencia de poner al servicio de los demás su propio salario.
- Trabajo en equipo. Conseguir reunir en un proyecto estamentos tan enfrentados en nuestra sociedad occidental como el gobierno, la ciudadanía y la empresa privada no debió resultar fácil.
- Territorio. ¿Qué mejor lugar que la tierra para construir?
- Capilaridad. Necesidad de entendimiento. El proyecto era en sí mismo una base para posteriores empresas conjuntas.
- Catálisis. Asunción de riesgos.
- Posibilidad de error. Entusiasmo y experiencia como antídoto.
-Personas innovadoras. El proyecto como campo de experiencia útil donde encontrar individualismos válidos para proyectos posteriores.
Con este proyecto, la ciudadanía no sólo consiguió viviendas dignas, sino algo más importante, la evidencia de que el gobierno velaba por ella. Y el gobierno, por su parte, el apoyo y confianza del pueblo..
Lamentablemente, veo difícil trasladar un proyecto así a la sociedad española. porque el espíritu de servicio a la ciudadanía es casi inexistente en nuestra clase política, más dedicada a conservar el estatus alcanzado.
Con la venta de terrenos públicos consiguió aunar la participación voluntaria ciudadana, la solidaria de empresas privadas y la mayor parte de su salario como presidente para construir viviendas para familias desfavorecidas.
Creo que aquí se pusieron en juego principios de innovación como:
- Honestidad. Fidelización de lo genuino y auténtico, como el derecho a una vivienda digna y con el ejercicio, entre simbólico y práctico, de transparencia de poner al servicio de los demás su propio salario.
- Trabajo en equipo. Conseguir reunir en un proyecto estamentos tan enfrentados en nuestra sociedad occidental como el gobierno, la ciudadanía y la empresa privada no debió resultar fácil.
- Territorio. ¿Qué mejor lugar que la tierra para construir?
- Capilaridad. Necesidad de entendimiento. El proyecto era en sí mismo una base para posteriores empresas conjuntas.
- Catálisis. Asunción de riesgos.
- Posibilidad de error. Entusiasmo y experiencia como antídoto.
-Personas innovadoras. El proyecto como campo de experiencia útil donde encontrar individualismos válidos para proyectos posteriores.
Con este proyecto, la ciudadanía no sólo consiguió viviendas dignas, sino algo más importante, la evidencia de que el gobierno velaba por ella. Y el gobierno, por su parte, el apoyo y confianza del pueblo..
Lamentablemente, veo difícil trasladar un proyecto así a la sociedad española. porque el espíritu de servicio a la ciudadanía es casi inexistente en nuestra clase política, más dedicada a conservar el estatus alcanzado.
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